Que tiempo tan feliz
que nunca olvidarè
de aquel cantar alegre del ayer.
Con nuestra juventud tan llena de inquietud
tuvimos fe y ansias de vencer.
Pero encadenados a la vida
pudimos conocer la realidad.
A veces nos veiamos de nuevo,
volviendo con nostalgia a recordar.
Que tiempo tan feliz
que nunca olvidarè
de aquel cantar alegre del ayer.
Con nuestra juventud tan llena de inquietud
tuvimos fe y ansias de vencer.
Hoy cuando pasè por la taberna
nada parecìa igual que ayer.
Vi un reflejo extraño en los cristales,
mi cara no logrè reconocer.
Que tiempo tan feliz
que nunca olvidarè
de aquel cantar alegre del ayer.
Con nuestra juventud tan llena de inquietud
tuvimos fe y ansias de vencer.
Escuchè una risa conocida,
alguien me llamaba y respondì,
nuestros corazones no olvidaron
los sueños de la alegre juventud.
Que tiempo tan feliz
que nunca olvidarè
de aquel cantar alegre del ayer.
Con nuestra juventud tan llena de inquietud
tuvimos fe y ansias de vencer.